Por verte sonreir,
28 de mayo de 2011
Sus labios se rozan. Y ella se olvida de todo por un instante, se abandona a ese beso nuevo, diferente y misterioso. Sí, la felicidad también es eso. Una pequeña locura, un momento para uno mismo. Y ese abrazo le parece
el mejor remedio para su mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario